Cuando mi ex pareja se fue a Holanda a hacer la carrera y tuvimos que llevar la relación a distancia, los tics azules del Whatsapp creaban conflictos entre nosotros. Puede parecer una tontería, pero el hecho de que el leyera mis mensajes y no me constestara en tiempo, a mi me daba que pensar; igual le había pasado algo, igual había perdido la ilusión de estar conmigo y no le apetecía hablar tanto, es decir, esa falta de respuesta o interés por su parte creaba en mi ciertas inseguridades y miedos que me llevaban a situaciones de angustia. Esos sentimientos con el tiempo fueron incrementándose hasta que llegó a convertirse en desconfianza, ya que al final no sólo era por su parte sino que empezó a ser por la mía también. Fue una situación que nos superó a los dos, y no supimos llevarla de la mejor manera posible aunque lo intentamos en varias ocasiones pero siempre terminábamos discutiendo. Al final, este fue uno de los motivos por el que se terminó la relación.
Por tanto, con esto quiero decir que los tics azules muchas veces nos llevan a tener malos entendidos y a sacar nuestras propias conclusiones de lo que la otra persona está haciendo o siente. De alguna manera, estamos vigilados por las redes sociales en general, ya que nos facilita una comunicación constante con las otras personas pero a su vez nos hace que nos sintamos observados e incluso controlados.
Como reflexión, me gustaría destacar la importancia de la comunicación cara a cara y que se debería de reducir el uso de las redes sociales como medio de interacción social. En la actualidad, tendemos a comunicarnos más por las redes que en persona, y esa falta de comunicación nos lleva a perder el poder disfrutar de situaciones y/o momentos que tras la pantalla no se pueden experimentar.

Por tanto, con esto quiero decir que los tics azules muchas veces nos llevan a tener malos entendidos y a sacar nuestras propias conclusiones de lo que la otra persona está haciendo o siente. De alguna manera, estamos vigilados por las redes sociales en general, ya que nos facilita una comunicación constante con las otras personas pero a su vez nos hace que nos sintamos observados e incluso controlados.
Como reflexión, me gustaría destacar la importancia de la comunicación cara a cara y que se debería de reducir el uso de las redes sociales como medio de interacción social. En la actualidad, tendemos a comunicarnos más por las redes que en persona, y esa falta de comunicación nos lleva a perder el poder disfrutar de situaciones y/o momentos que tras la pantalla no se pueden experimentar.





